Criterios prácticos para moverte por la ciudad
Bogotá es una ciudad visualmente intensa. No como frase bonita, sino como experiencia real al caminarla: contrastes fuertes de luz y sombra, ritmos distintos por barrio, y transiciones constantes entre lo histórico, lo cotidiano y lo improvisado.
Más que recomendar lugares “bonitos” o fotogénicos —porque cada mirada construye su propia idea de belleza—, este texto reúne criterios prácticos para moverse por la ciudad con la cámara. No son reglas ni fórmulas cerradas: son aprendizajes que aparecen saliendo, observando, equivocándose y volviendo a salir.
Salir acompañado: una forma sencilla de empezar
Para una primera salida, ir acompañado es una muy buena decisión. No solo reduce la incertidumbre, también crea una cita concreta: una hora, un punto de encuentro y un motivo para salir. Eso, en la práctica, facilita mucho el primer paso.
La experiencia se parece más a salir a caminar o a tomar algo que a “ir a hacer fotografía”. No hay presión por quedarse, ni por producir imágenes. En el camino aparecerán sitios turísticos y escenas muy fotografiadas —sí, algo trilladas—, pero sirven para entender cómo se mueve la ciudad y para ganar seguridad con la cámara.
Ideas clave:
- Tener un punto y una hora facilita salir.
- No hay obligación de producir imágenes.
- Es una buena forma de leer la ciudad por primera vez.
Planear una ruta básica (Yo hago un pequeño mapa en un post it)
Aunque la fotografía tenga mucho de improvisación, ayuda salir con una idea mínima de recorrido. Elegir uno o dos puntos cercanos, saber cómo llegar y pensar por dónde seguir evita desplazamientos largos y cansancio innecesario.
También conviene tener ubicadas de antemano algunas “paradas técnicas“. Paradas Técnicas lo usamos para esos puntos necesarios que sostienen la salida —baño, café, algo de comer, recargar el celular o simplemente sentarse cinco minutos—.
Por ejemplo, si estás en el sector Oriental de Chapinero, cerca de Quinta Camacho o del Hotel Radisson, puedes agregar el Centro Comercial Av. Chile — Cra. 7 #72-41, al norte del barrio Chapinero — que funciona muy bien para una pausa. Allí encuentras café (Juan Valdez, Oma Café), baños y supermercados cercanos como Éxito (a una cuadra hacia el oriente) u OXXO (sobre la Av. 11). Resolver esto a tiempo hace que el recorrido fluya mejor y evita cortar la jornada a la mitad cuando ya estás concentrado en fotografiar.
La ruta sigue siendo flexible: estas paradas no son una obligación, son un apoyo.
Ideas clave:
- Trabajar por zonas ahorra energía.
- Las paradas técnicas hacen la salida sostenible.
- Planear no elimina la improvisación.

Moverse con el ritmo del barrio
Cada barrio tiene un pulso distinto. No es lo mismo caminar La Candelaria un martes en la mañana que Chapinero un viernes en la tarde. La clave está en observar primero y moverse después.
Caminar unas cuadras alrededor del punto inicial suele revelar escenas distintas: cambios de acera, variaciones de luz, flujos peatonales inesperados. Por ejemplo:
- Desde La Puerta Falsa — Calle 11 #6-50, barrio La Candelaria — el cambio aparece casi sin buscarlo. Caminas un par de cuadras y el entorno se transforma: menos visitantes extranjeros más comercio popular, y se puede divisar una parte de San Victorino, pero hacia el cerro oriental cerca de la Plaza de Bolívar encuentras un ambiente más tranquilo entre extranjeros y transeúntes que se desplazan a las diferentes instituciones, otros ritmos. Ese tránsito corto ya ofrece escenas distintas sin necesidad de desplazarse muy lejos.
- En Teusaquillo, tal vez moverse entre la Cra. 24 y la Cra. 19 cambiará por completo el tipo de escena, aunque la distancia sea corta. No es necesario en esa etapa ir hasta Centro memoria o el cementerio central. Depende de cada quién lo importante es conseguir buenos paisajes y variopintos con poco rango de distancia.
Ese movimiento cercano ayuda a decidir si vale la pena quedarse, volver otro día o seguir avanzando.
Ideas clave:
- Observar antes de disparar.
- Caminar pocas cuadras cambia la escena.
- Volver también es parte del proceso fotográfico.
Equipo: lo justo para la calle
Para fotografía urbana no hace falta cargar demasiado. Un solo lente es más que suficiente. En muchas salidas, lo más común es ver lentes fijos como 30 mm o 50 mm (Canon), fáciles de usar y muy versátiles para la calle.
Si el contenido es para blog, redes o videoblog, el celular funciona perfectamente. Lo importante es salir y practicar. Para empezar, no recomiendo teleobjetivos: requieren más espacio, más tiempo y una lectura más avanzada del entorno.
Recomendaciones claras:
- Un lente fijo simplifica decisiones.
- El celular es válido para comenzar.
- Menos equipo = más movilidad.
Zonas concurridas y espacios turísticos
En lugares muy transitados —como la Carrera Séptima entre Calle 19 y Calle 26— conviene trabajar ligero y rápido. Equipo organizado, pocos cambios y atención constante al entorno.
Observar, hacer la toma y seguir caminando suele funcionar mejor que quedarse mucho tiempo en un solo punto. La idea es integrarse al flujo del lugar y no llamar la atención innecesariamente.
Clima, altura y vestimenta
Bogotá puede cambiar de clima varias veces en un mismo día. Vestirse por capas, llevar chaqueta impermeable y usar calzado cómodo hace una diferencia enorme.
Las temperaturas suelen oscilar entre 9 °C y 20 °C, y la altura se siente al caminar. Ir preparado permite concentrarse en fotografiar y no en resolver incomodidades básicas.
Cerrar la salida
Cada recorrido deja algo de interés, de curiosidad, nuevas preguntas, una idea, una foto que no funcionó suma, el contexto es importante. Con el tiempo, la dirección es más legible y los ángulos se encuentran con mayor naturalidad.
Fotografiar Bogotá es aprender a leer sus barrios, sus direcciones y sus ritmos. Es una ciudad que se entiende mejor caminándola con calma, curiosidad y la cámara lista.